El pasado día 24 de octubre tuvimos el placer de ser invitados a una conferencia sobre arte y cultura urbana en el centro cultural de la Quinta del Sordo (www.quintadelsordo.com) en la que hubo ponentes de la talla de Madrid Street Art Project, Basurama, Dosjotas e Ink and Movement.

El objetivo era abordar lo urbano desde el punto de vista del arte y lo social.

La primera persona en hablar es una componente de Madrid Street art Project  (@madridstreetartproject), que venía a bordar el arte urbano desde el punto de vista de la mujer . Lo que más me excitó intelectualmente de este apartado fue que dijera, tratando otros asuntos, que » la carrera de un artista está supeditada a que le dejen prosperar». Ciertamente es algo en lo que nunca me había parado a pensar. Concretamente en el caso de los artistas urbanos está condición se da inexorablemente debido a que el medio urbano es un espacio común de cuya administración se hacen cargo distintas instituciones qué mediante un tira y afloja acaban llegando a acuerdos con el artista. Digamos entonces, y esta es una conclusión propia,que «las instituciones no apoyan los proyectos culturales, más bien los permiten o consienten». No es algo buscado per se.

Continuamos con la ponencia de Dosjotas (@dosjotas2js), quien despertó en mí una maravillosa curiosidad. Su obra tiene un punto reivindicativo y activista, no se entiende sin previa reflexión algo que considero muy positivo. De él extraje algunas perlas como estas » en el Museo pagas para saber con lo que te vas a encontrar, en la calle te puedes encontrar de todo».

 Imagino que esta afirmación hace referencia a lo incómodo en el arte, normalmente lo usamos para conmover, sin embargo incomodar es otra de las funciones fundamentales. Son dos herramientas que dependiendo de la persona que recibe el mensaje tocaran o no la tecla adecuada para que la obra surta su efecto.

Creo que hay personas que viven a través de la conmoción y otros que viven atravesando la incomodidad. También mencionó que «el espacio público, aunque lo hayamos pagado todos no es nuestro, es privado», tiene sus propias reglas que en muchos casos nos son ajenas, está vigilado y acotado puede sonar a cliché sin embargo no lo es, debemos tenerlo en cuenta.

También hacía referencia al término » paracaidistas» (citando a Rogelio López Cuenca) para referirse a los artistas qué se dedican a viajar de ciudad en ciudad pintando rápidamente y yendo al siguiente lugar lo que les impide ejercer un mínimo juicio de valor sobre la obra que están a punto de realizar, es por ello que corren el peligro de ser fácilmente instrumentalizados por el Gobierno para redirigir la opinión pública en lo político en vez de para aportar un valor eminentemente cultural.

A continuación le tocó el turno a Basurama (@basuramaoficial), un colectivo dedicado a la reutilización y transformación de objetos en desuso para aportar un valor cultural a la sociedad. He de recalcar que lo que hacen me parece impresionante por el gran trabajo burocrático que requiere y su búsqueda de un futuro sostenible.

De ella escuché maravillas tales cómo » todo aquello que dejamos de usar se convierte automáticamente en basura, aunque esté intacto» mientras mostraba 2 ejemplos: una carretera sin coches y un vertedero de neumáticos, ambos tienen en común que ocupan un espacio en el planeta y no sirven para nada más que para estorbar y ensuciar, esta valoración me sitúo en una tesitura nueva a través de la cual entender la ecología.

Otra maravilla que la escuché decir fue «¿porque lo bonito solo puede estar dentro de tu casa o de una urbanización cuándo puede ser bonita la ciudad entera?» haciendo referencia a que nuestro espacio más íntimo lo tratamos mejor y con más cariño.

Es interesante porque en este punto hilé la idea de dosjotas de qué el espacio público no nos pertenece y como realmente lo percibimos así no lo tratamos como propio sino que lo tratamos como ajeno, es por eso que no vivimos en la realidad que nos gustaría.

Finalmente le tocó el turno al gran profesional y compañero Diego Carnicero de  Inkand movement (@inkandmovement), quien habló del proyecto «TITANES» en el que numerosos artistas urbanos, contando con la maravillosa ayuda de la asociación «Laborvalía» , pintaron numerosos silos abandonados en la Mancha en un proyecto fenomenal que trataba de involucrar a personas con capacidades diferentes en la rehabilitación de lugares que hasta entonces habían permanecido en el olvido, aportando de este modo un valor doblemente positivo.

Contó el ejemplo de un chico con autismo, quién a través de verse involucrado en un proyecto artístico de estas características comenzó a comunicarse con una naturalidad fuera de lo común para él y su familia, comenzó a compartir sus emociones e impresiones y a desbloquear todo aquello que le hacía único y especial.

También ocurrió lo mismo por parte de uno de los artistas, quién nunca antes había conocido y tratado con personas con capacidades diferentes, eventualmente se emocionó mucho por lo sucedido lo que marcó un antes y un después en su vida.

Y ahora os pregunto a quienes me estáis leyendo ¿Puede el arte cambiar la vida de las personas? Me alegrará saber qué opináis vosotros!

Espero que os haya gustado el paisaje.

Fdo: D.Largo